El cambio de paradigma: tribu vs equipo

30/ 11/ 2019 16:16:42   Manuel Lencero   Archivo: Culture | Mumtribe | People

En mi primer post de este blog, quería reflexionar sobre algo que muchas veces damos por sentado, que muchas otras vemos como algo natural e invisible. Hoy quiero escribir sobre las relaciones personales que hay detrás de toda organización, hoy quiero escribir sobre ser mucho más que un equipo.

A estas alturas encuentro necesario e imprescindible volver a cuestionar cada una de las razones de ser de las organizaciones empresariales y considero de especial relevancia redibujar o redefinir la relación existente entre los sujetos de las mismas, pero sobre todo, la alineación de las actitudes en lo relativo al fin último, el propósito de las organizaciones.

 

Una tribu es mucho más que un equipo

Intentar explicar todo ello haciendo reminiscencia a las primitivas relaciones sociales, es decir, volviendo al concepto antropológico de tribu, me parece interesante y nos debería ayudar a entender, cómo debemos relacionarnos entre iguales, si a lo que aspiramos es a humanizar las empresas a través de la relación entre sus miembros y como consecuencia, a perseguir un propósito elevado como compañía más allá del objetivo económico.

De forma natural, mi relación con mis compañeros de trabajo siempre se ha apoyado en la percepción personal de formar parte de una misma tribu, y esto es lo que me anima a intentar aterrizar y compartir un escrito, que de luz a las relaciones personales existentes dentro de una organización, y que en definitiva busca mejorarlas y humanizarlas.

Si hablamos de tribu como modelo de organización empresarial estamos dando un paso más allá, haciendo más real y efectivo este cambio de paradigma. En esencia, la tribu lucha por la preservación de un ideal común y compartido que trasciende a la propia existencia de cada individuo.

Desde mi punto de vista y por mi experiencia personal de gestión de personas, el concepto de tribu debería poder implementarse como un modelo de relación de grupos de trabajo e incluso debería ir más allá y convertirse en el escenario lógico de relación entre miembros de una organización empresarial.

 

Características principales de una tribu

Las características propias de una tribu, desde el punto de vista de relaciones e interacciones en el ámbito de la empresa son de más calado social y más resistentes que las efímeras relaciones de equipo.

Me fundamento en varios hechos diferenciales para realizar estas afirmaciones, e insisto y quiero aclarar, que todos están basados en mis experiencias personales.

 

La identidad común

El primer aspecto diferencial sería la defensa de la identidad común; puesto que más allá de individualismos, el interés general, siempre debe ser compartido y ambicionado por toda la comunidad, es de vital importancia, que este propósito sea de alta intención, lo que marca la diferencia, y hace que ésta se convierta en un elemento de cohesión de grupo.

Hacer sentir a todos que la misión es compartida y que su papel es determinante, es imprescindible para que la comunidad consiga fijar un foco y que este sea al mismo tiempo común, consensuado y ambicionado por todos. Esto te determina como grupo y otorga un carácter diferencial, personal y único al mismo tiempo. El orgullo de pertenecer a tu tribu y defender hombro con hombro el anhelo de tu comunidad le otorga otro sentido a tu día a día y quizás al de tu vida.

La misma versión vista desde los ojos de un equipo suele ser diferente. El equipo no defiende la visión de la organización y no suele compartir ambiciones con el resto, ya que estas se circunscriben, normalmente, a aspectos más mercantilistas o más centrados en objetivos o metas. A su vez, éstas no exigen compromiso con el propósito de la organización, si no, que buscan la optimización en la consecución de unos objetivos predefinidos.

Una tribu entiende una iniciativa como un camino al servicio de un propósito más elevado, un camino de largo plazo. Sin embargo, en la mayoría de los casos la iniciativa es ocasional, oportunista y está enfocado en el corto plazo.

Por tanto, haz que tu empresa tenga un propósito de alto valor, sé transparente, comunícalo por todos los medios que puedas y sé coherente con tus principios.

 

La implicación emocional

El segundo aspecto a tener en cuenta sería la implicación emocional; ya que desde una visión más familiar de las relaciones personales, una tribu apoya sus fortalezas en las sólidas y comprometidas relaciones personales. Se crea así un vínculo que trasciende el espacio de trabajo y que inunda en algunos casos, lugares reservados a la intimidad que solo están abiertos para las relaciones de más confianza. Esta práctica en el caso de los equipos está más delimitada a espacios cerrados y amurallados por episodios concretos de relación marcados por la realización de la actividad profesional.

Centrándome en la importancia de la existencia de una implicación emocional destacaría en primer lugar la relevancia de la preservación de la unidad gregaria como elemento diferenciador; una tribu incentiva la relación con el vecino, intensifica las vivencias personales y en ella se provocan estimulantes núcleos de afectividad, cohesión, apoyo sentimental y se anima a compartir actividades con quién consideras iguales. Se crean escenarios de relación donde buscar afinidades y relaciones duraderas de confianza y no tanto la aceptación de relaciones esporádicas, de menos compromiso y calado temporal como suceden en las relaciones generadas entre los miembros de un equipo. Una tribu habla de hermandad y un equipo habla de compañerismo.

 

La protección del individuo

El tercer elemento diferenciador a destacar sería la protección del individuo; ya que la característica más relevante de una tribu es la preocupación de los un@s por los otr@s, la generación de empatía con aquell@s más desfavorecid@s, su alto nivel de compromiso y compasión, la protección al más débil, apoyarlo y elevarlo. Entender al otro como parte de un todo y como una parte importante e imprescindible da estabilidad a la tribu. La CO-petición es la posición de relación entre los miembro de la tribu, frente a estados de pura COM-petición de los equipos, donde la demostración de poder y las estrategias de desprestigio, están dirigidas a prescindir del miembro del equipo menos válido o más incómodo desde un punto de vista de jerarquías, siendo éste el escenario natural de interacción.

Para la tribu la persona es el todo y es parte del nosotr@s. Para un equipo la persona es un peón perfectamente prescindible por algo mejor o menos incómodo.

 

Existencia de líderes y no jefes

En último lugar, destacaría la importancia de la existencia de un líder frente a un jefe; ya que las organizaciones deberían mantener el orden social sin una autoridad centralizada, deberían compartir las grandes misiones de la organización y aunque todo termine finalmente pasando por las manos del líder, antes debe pasar por el filtro y los diversos puntos de vista de la tribu, puesto que es ella quien otorga la visión más holística, quizás desde enfoques encontrados, pero enriquecedores de la misión empresarial. Esta nueva manera de empoderar al grupo es para mí la opción más valiente e innovadora, de la que personalmente he comprobado más ventajas que desventajas. La alineación del talento, el enfoque y el reconocimiento hacia cada individuo de la tribu garantiza empresas más humanas, poderosas, exitosas e inspiradoras.

Los equipos, cuentan con jerarquías y con una cadena de toma de decisiones que en muchos casos son fruto de la arrogancia que otorgan los “cargos”, la pérdida de contacto con tierra de los grandes “jefes” y su falta de empatía con sus miembros, es en ocasiones lo que separa a las empresas de su verdadero propósito. Me gustaría compartir una de mis reflexiones diarias; no coloques el EGO por encima del propósito de tu organización, porque entonces estás condenado al fracaso.

 

Mumtree, una empresa tribu

Esas son las empresas que están viniendo y que debemos empezar a crear. Así nace Mumtree, como ejemplo de una empresa tribu, que potencia las vinculaciones emocionales, es emocionante y emocionada, es de las que ponen su propósito muy por encima de su Ego y cuidan de propios y ajenos. Desde Mumtree no creemos en los equipos.

En Mumtree todos tenemos el mismo rol dentro de la tribu, todos somos “Impact Builders” o constructores de impacto. El tener todos este denominador común implica que todos perseguimos el mismo propósito, todos estamos en esta compañía para generar impacto positivo y construir un mundo mejor. Más allá de este propósito de la tribu, no tenemos jerarquías, sólo talento y personas que aportan desde su área de especialidad a este propósito común. 

 

La clave está en humanizar las empresas

Para terminar, creo que hemos de naturalizar las relaciones personales dentro de la empresa, humanizar la conexión con nuestros grupos de trabajo considerando los aspectos emocionales de tu gente y aceptando las características personales de cada individuo como un valor preciado, sea o no convencional y buscando todo lo que aportan en la excelencia del propósito de la organización.

Potenciar las habilidades individuales y conducirlas desde el apoyo sensible a cada individuo, haciéndole sentir que es parte imprescindible de un propósito superior, es la más potente herramienta de empatía, de conexión en las compañías y creadora de orgullo de pertenencia. Una manera humana de retener, captar talento y convertir a tu grupo de trabajo en una armada invencible, determinada, motivada, cohesionada y lista para los nuevos y exigentes retos de este cambio de paradigma empresarial por el que estamos discurriendo, donde cada vez con más fuerza se está poniendo a la persona en el centro de la ecuación. Por fin.